Análisis NAD C316BEE v2 Leave a comment

Para adentrarse en el mundo de la Alta Fidelidad siempre hay que dar un primer paso. Incluso muchos de los audiófilos más refinados y elitista tuvieron en sus inicios equipos sencillos o elementales, y fueron tantas las alegrías que le aportaron que decidieron ir mucho más allá. Lo difícil no es entonces dar el primer paso como tal, sino elegir con qué darlo. Amplificadores integrados como el NAD C316BEE v2 nos ayudan a entrar con paso firme y seguro en este dispar “mundillo” del sonido.

Precisamente muchos de los anteriormente mencionados audiófilos de élite eligieron para su bautismo de fuego al legendario NAD 3020, un amplificador integrado lanzado en 1978 y que perduró más de dos décadas en el mercado reconocido por su gran calidad sonora y su sencillez de manejo a un precio realmente asequible. Considerado su sucesor natural, El NAD C316BEE v2 en un potente amplificador Clase AB con 40W de potencia diseñado (al igual que el 3020) por el malogrado ingeniero Bjorn Erik Edvardsen (de ahí las siglas BEE). Edvardsen estaba impulsado por un fuerte ideal basado en que todos deberíamos poder permitirnos un sonido de gran calidad sin que ello implique un gran desembolso de dinero. A él le debemos sin duda gran parte de la popularización de la Alta Fidelidad a nivel global.

El C316BEE v2 es una de las bellas creaciones de Edvarsen basadas en esta filosofía, hasta el punto de que a pesar que el resto del portfolio de NAD ya ha evolucionado a otros conceptos tanto a nivel de ingeniería como de estética, el C316BEE v2 se mantiene casi inalterable no sólo a modo de tributo, sino también porque tiene las suficientes capacidades como para seguir siendo una de las primeras opciones a la hora de amplificar unos buenos altavoces.

Porque sin duda el C316BEE v2 es simplemente eso: un amplificador integrado puro y duro. No esperes encontrar en él entradas digitales o inalámbricas que decodificar, ya que básicamente enfoca todos sus recursos en proporcionar el sonido más refinado y capaz que uno puede encontrar en el segmento amplificadores de precio de entrada, dejando en evidencia a muchos modelos aparentemente “superiores”. Y no tiene porque hacer nada más que eso, ya que con “mover” los altavoces como lo hace ya es en sí algo superlativo.

Estamos ante un amplificador integrado de Clase AB de 40W de potencia a 4 u 8 Ohmnios con tecnología PowerDrive. Esta tecnología, concebida bajo el lema de “menos es más” se basa en una circuitería con dos tensiones diferentes de alimentación que se dirigen hacia la etapa de salida mediante un generoso transformador toroidal de baja resistencia de 150VA. En el corazón de este circuito simplificado hay una bombilla de luz de cuarzo que cambia la resistencia a medida que se enciende mediante la absorción de los picos del voltaje musical, permitiendo así que el C316BEE v2 obtenga altos niveles de potencia dinámica combinada con una distorsión muy baja al ser más que capaz de manejar cargas difíciles de baja impedancia sin que ello afecte a la señal de salida, con lo que la ganancia en potencia dinámica utilizable es casi equivalente a la de un amplificador convencional de 80W continuos a 8 ohmios.

Su diseño es altamente espartano: Un chasis estándar de 43,5 centímetros de ancho y solo 9 de alto, con controles de selección de fuente, tono (agudos y graves), balance y volumen 100% analógico.El C316BEE v2 cumple con las normativas más exigentes de ahorro energético, ya que dispone de una función interna que transcurridos 15 minutos de inactividad pone en reposo el amplificador pasando a modo de espera y bajo consumo de energía. Incluye también un reducido mando a distancia, que permite cambiar de fuente, subir y bajar volumen, encender, apagar, o poner el amplificador en Mute así como otras funciones compatibles con los reproductores de CD de NAD.

Su conectividad, aunque simple es muy completa en lo analógico: Dispone de cinco entradas de nivel de línea, 4 detrás RCA estéreo y una frontal denominada MP (Media Player) con conector de entrada de nivel de línea de 3,5 mm, además de una entrada de con previo de Phono MM, que mantiene los estándares de calidad de los reconocidos previos para giradiscos de NAD. Los robustos conectores del C316BEE v2 permiten conectar una pareja de altavoces, ya sea directamente con cable pelado, banana o espada., y si quieres conectar unos auriculares puedes echar mano de la toma frontal de 6,35 mm, que silencia automáticamente los altavoces en el mismo instante que introduces el jack del auricular.

Si nos centramos en las sensaciones sonoras, su rango medio ciertamente tiene un sonido de gran calidez, con líneas muy definidas cuando se trata de reproducir instrumentos o elementos vocales. No hay nada difuso en su sonido y la profundidad de la escena sonora está por muy encima de la media de los amplificadores de este segmento de precio.

Para iniciarse en el mundo de la Alta Fidelidad, el NAD C 316BEE v2 es el amplificador integrado ideal con el que construir un sistema, ya que no hay en él nada de nivel de entrada… salvo el precio. Un humilde gigante dispuesto a codearse con propuestas aparentemente mas audiófilas o elitistas.

Disponible en Style Sound.

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